Tumores quísticos de páncreas

¿Qué es?

Los tumores quísticos pancreáticos son lesiones que asientan en el páncreas y que, aunque normalmente son benignos, tienen la capacidad de convertirse en malignos. Normalmente se encuentran rellenas de líquido.

Los factores de riesgo son: alcohol, piedras en la vesícula, traumatismos abdominales y, sobre todo, pancreatitis aguda o crónica.

Existen múltiples tumores quísticos pancreáticos como son, por ejemplo: cistoadenoma seroso, quiste linfoepitelial, neoplasia quística mucinosa, neoplasia mucinosa papilar intraductal (NMPI), neoplasia sólida pseudopapilar, etc.

Sintomatología

Normalmente los tumores quísticos no producen clínica. En ocasiones se pueden manifestar con dolor abdominal, náuseas, vómitos, pérdida de peso o coloración amarillenta de la piel (ictericia).

Diagnóstico

Para el diagnóstico se suele realizar analítica sanguínea y pruebas de imagen como la tomografía computarizada (TC) y la colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRMN).

En este tipo de patología, en ocasiones, es preciso realizar otras pruebas como la ecoendoscopia digestiva (eco-EDA), que permite obtención de muestras para analizar bajo el microscopio e incluso para analizar el líquido del tumor (liquido seroso o mucinoso y marcadores tumorales como el CEA, CEA125 y CA19.9)

Tratamiento

El tratamiento varía ampliamente en función del tamaño y las características radiológicas del tumor. En muchas ocasiones la vigilancia con pruebas de imagen de control es suficiente. En otras ocasiones, cuando el tumor crece de tamaño por encima del límite marcado o presenta características radiológicas sospechosas se indica la cirugía.

Las dos intervenciones más frecuentemente realizadas en estos tumores, en función de su localización, son:

  • Duodenopancreatectomía cefálica o técnica de Whipple: consiste en extirpar una parte del estómago, la vesícula biliar, una parte de la vía biliar, el duodeno, la primera parte de intestino delgado y la cabeza del páncreas. Esta cirugía precisa además varias anastomosis (suturas) para reestablecer el flujo biliar, pancreático, gástrico e intestinal.
  • Pancreatectomía corporocaudal: consiste en extirpar el cuerpo y cola del páncreas. En ocasiones es preciso extirpar el bazo. No requiere de anastomosis (suturas).
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