Pancreatitis aguda y crónica

¿Qué es?

La pancreatitis aguda se define como la inflamación de la glándula pancreática, con o sin afectación de los tejidos de alrededor. La causa más frecuente es la litiasis biliar (piedras en la vesícula biliar), siendo la segunda causa más frecuente el consumo excesivo de alcohol. La pancreatitis crónica se caracteriza por una inflamación crónica de la glándula pancreática, que produce una distorsión de la anatomía normal y una sustitución del parénquima pancreático por tejido fibroso. La causa más frecuente, con diferencia, es el consumo excesivo de alcohol.

Sintomatología

En la pancreatitis aguda la sintomatología típica es el dolor en la parte superior del abdomen que se irradia hacia la espalda.
En la pancreatitis crónica la sintomatología incluye la diarrea, la pérdida de peso y la diabetes (aumento significativo de los niveles de azúcar en sangre).

Diagnóstico

El diagnóstico de la pancreatitis aguda se realiza mediante análisis de sangre (suele mostrar niveles elevados de enzimas pancreáticas como la amilasa o la lipasa). Para el diagnostico de la pancreatitis crónica es necesario realizar pruebas de imagen, normalmente una tomografía computarizada (TC).

Tratamiento

El tratamiento inicial en las pancreatitis agudas es médico. Sin embargo, ya que la causa más frecuente es la litiasis biliar (piedras en la vesícula), tras un episodio de pancreatitis aguda suele ser necesario intervenir quirúrgicamente para extirpar la vesícula biliar (colecistectomía laparoscópica). El tratamiento quirúrgico en la pancreatitis crónica constituye el último escalón terapéutico y está orientado a aliviar el dolor crónico. En función de si la afectación de la glándula es total o parcial y de si existe o no dilatación del conducto pancreático, se realizará una técnica quirúrgica u otra. En ocasiones es necesario extirpar una parte del páncreas y en otras es necesario suturar (anastomosar) el conducto del páncreas al intestino delgado.

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